
> EL MEDIO FÍSICO
La comarca se abre entre las Sierras del sur de Jaén, la Subbética y la Campiña cordobesa. Sus tierras, entre monte y vega; sus aguas, saladas y dulces; el sol del verano y el frío del invierno, marcan el ser y hacer de su gente. Un marco mediterráneo del sur de la Península con cierta influencia continental.
Un paisaje de vega, campiña, monte y olivar sobre suelos fértiles entre macizos calizos que coronan lomas y llanos a pie de monte, vetas de sal y yeso.
Corrientes, pozos y fuentes constituyen el patrimonio hidráulico del territorio. El agua, unas veces escondida y otra abierta entre cauces anchos cubiertos de taraje, fue fuente romana, pozo y aljibe; mientras que arriba es rueda de álabes y cangilones, y ahora presa en Vadomojón.
Los pueblos de la comarca se extienden entre ríos y olivares. La vega con acequias de albaricoque, granados e higueras, se abre a la campiña con el paisaje ondulado de las terrazas altas con espigas de un Guadajoz, que aguas arriba emboca, entre un mar de olivos, las aguas serranas de Jaén y Córdoba.
> FLORA Y FAUNA
A poco que busquemos la tierra nos ofrece piedras que son restos fósiles de seres de otra Era, de erizos y conchas marinas del Primario, Secundario o Terciario. Con el tiempo la tierra se pliega y el mar se llena de piedra y arena. Aparecen cauces y montes que cobijan una rica fauna y flora. El monte mediterráneo, que fuera extenso en otro tiempo, se extendía a lo largo de la comarca con encinas, chaparros y acebuches, rodeados de jaras, romero y tomillo. Luego vinieron las dehesas y la roturación de un sistema del que aún todavía vemos manchas bien conservadas en zonas elevadas y solitarias encinas que calladas observan la transformación del paisaje.
> SISTEMAS NATURALES
El Guadajoz, Guadalmoral y Carchena son ríos de vida que albergan una rica fauna acuática. Peces que nombrara Madoz en su Geografía constituyen una ictiofauna dominada por barbos, con lampreillas o colmillejas, bogas y cachuelos, que con la anguila, ya desaparecida, eran y son objeto de pesca y cazuela.
El Guadajoz está cubierto por sotos anchos de taraje, refugio y hábitat de una larga lista de mamíferos y aves, mientras que álamos, olmos, sauces y fresnos forman los bosques de ribera de sus afluentes. En el monte la diversidad sigue siendo alta en aquellas zonas que, consideradas erial, no han sido ocupadas por el arado.
> ESPECIES
La diversidad de especies de las tierras de la comarca es alta. Junto con un número importante de aves y mamíferos, la perdiz, la tórtola, la liebre y el conejo son piezas clave de una apasionante actividad cinegética, que se complementa con las posibilidades de pesca recreativa en las aguas del embalse de Vadomojón. En el monte, el tomillo y otras especies aromáticas son condimentos esenciales del aderezo de la aceituna y base para una farmacopea popular de caldos y aceites de hojas, tallos o raíces. En otras ocasiones el esparto y la vareta son la materia prima para el ocio del hacer cortaeras y capachas.
> AGROSISTEMAS
El doblamiento de la comarca del Guadajoz es antiguo. Desde el Paleolítico hasta nuestros días el hombre forma parte indivisible del paisaje, adaptándose a él en el pasado y transformándolo ahora, generando nuevos sistemas agrarios llenos también de vida. Entre los frutales y cerca del soto, la diversidad de pájaros alcanza valores importantes. En el olivar, entre piedras y esparragueras no es difícil ver el lagarto, o los zorzales revolotear entre olivos. La campiña es el hábitat también de otras aves y especies importantes.